Una decisión importante en cada proyecto
Al diseñar un parqueadero, una de las primeras decisiones es el tipo de pavimento. Las dos opciones más comunes en Colombia son el adoquín de concreto y la placa de concreto fundido en sitio. Aquí te explicamos las diferencias reales.
Concreto fundido (placa)
Ventajas:
- Superficie continua sin juntas visibles.
- Proceso constructivo relativamente rápido.
Desventajas:
- Requiere curado mínimo de 28 días antes de poner en servicio.
- Si se fisura o daña, la reparación implica demoler y fundir de nuevo toda la zona afectada.
- Sensible a asentamientos diferenciales del suelo.
- Dificulta el acceso a redes subterráneas (alcantarillado, acueducto).
Adoquín de concreto Prenco
Ventajas:
- Mantenimiento puntual: si una pieza se daña, se levanta y se repone individualmente. Sin demolición.
- Acceso a redes: permite levantar zonas específicas para intervenir tuberías o ductos subterráneos y volver a colocar las mismas piezas.
- Disponible de inmediato: no requiere curado en sitio. El pavimento queda disponible al terminar la instalación.
- Distribución de cargas: el sistema de adoquines distribuye las cargas de manera articulada, tolerando mejor los asentamientos.
- Estética: disponible en distintos patrones y formatos para proyectos con mayor exigencia visual.
Desventajas:
- Requiere una buena base granular y una correcta cama de arena.
- Si las juntas no se rellenan bien, puede haber migración de arena.
¿Cuál elegir?
Para parqueaderos con acceso frecuente a redes, con tráfico mixto (peatones y vehículos) o donde se valora la estética y el mantenimiento a largo plazo, el adoquín es la opción más inteligente. Para losas industriales de alto tráfico pesado y continuo, la placa puede ser más adecuada.
¿Tienes dudas sobre cuál sistema usar en tu proyecto? Consúltanos.